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      <journal-id journal-id-type="nlm-ta">Luz Elida Vera Hernández</journal-id>
      <journal-id journal-id-type="publisher-id">714</journal-id>
      <journal-title>Luz Elida Vera Hernández</journal-title><issn pub-type="ppub">0120-4327</issn><issn pub-type="epub">2216-0116</issn><publisher>
      	<publisher-name>Luz Elida Vera Hernández</publisher-name>
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      <article-id pub-id-type="doi">10.31948/ru.v43i1.4316</article-id>
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          <subject>Research Article</subject>
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        <subj-group><subject>competencias/condiciones/acompañantes/ingeniería agroindustrial/aprendizaje</subject></subj-group>
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        <article-title>Condiciones acompañantes en el logro de competencias en Ingeniería Agroindustrial de la Universidad de los Llanos</article-title><subtitle>no aplica</subtitle></title-group>
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	<surname> Delgado Solano</surname>
		<given-names>Sandra Yaneth </given-names>
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	<aff>Universidad de los Llanos</aff>
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        <year>2025</year>
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      <pub-date pub-type="epub">
        <day>2025</day>
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        <year>2025</year>
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      <volume>43</volume>
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        <copyright-statement>© 2025 https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/</copyright-statement>
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      <related-article related-article-type="companion" vol="2" page="e235" id="RA1" ext-link-type="pmc">
			<article-title>Condiciones acompañantes en el logro de competencias en Ingeniería Agroindustrial de la Universidad de los Llanos</article-title>
      </related-article>
	  <abstract abstract-type="toc">
		<p>
			Las condiciones que acompañan el proceso de adquisición de competencias en estudiantes de Ingeniería Agroindustrial son variables interrelacionadas que afectan su aprendizaje. En este análisis, basado en una investigación bibliográfica, se identificaron factores como la motivación, el autoconcepto, las expectativas, las relaciones entre estudiantes y docentes, los conocimientos previos, la calidad docente, las metodologías, la infraestructura, el ambiente familiar y el trabajo independiente en el logro de competencias. El análisis permitió determinar que las competencias cognitivas están más relacionadas con la calidad docente, los conocimientos previos y el trabajo independiente; mientras que las competencias procedimentales dependen, en mayor medida, de las metodologías e infraestructura, y las competencias actitudinales se vinculan con las condiciones psicosociales. Cabe señalar que la influencia de las condiciones es multifactorial, por ende, analizar cada variable de forma aislada no ofrece una visión completa del entorno académico. Además, fortalecer únicamente una de estas condiciones no garantiza el logro de competencias en los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial. Esto señala la necesidad de adoptar un enfoque integral en el proceso educativo de la Universidad de los Llanos, a fin de que todos los factores interactúen para asegurar una formación completa y exitosa.
		</p>
		</abstract>
    </article-meta>
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  <body><sec>
			<title>Introducción</title>
				<p >La educación,
como derecho fundamental y base del desarrollo de un Estado, enfrenta desafíos
significativos, especialmente en la educación superior. En Colombia, la calidad
y cobertura de la educación universitaria presentan disparidades, donde
instituciones de excelencia coexisten con otras de menor calidad (Melo-Becerra
et al., 2017). Este estudio se centra en el programa de Ingeniería
Agroindustrial de la Universidad de los Llanos, una región con gran potencial
agropecuario gracias a sus recursos naturales. Sin embargo, el programa
enfrenta limitaciones en infraestructura y laboratorios, lo que afecta la
calidad de la formación académica y la certificación en alta calidad del
programa (Acuerdo Superior 006 de 2021).</p><p >La investigación
es esencial en la identificación y análisis de las condiciones acompañantes que
influyen en el logro de competencias en los estudiantes de Ingeniería
Agroindustrial, ya que aborda los factores que influyen en el desarrollo de
competencias en los cursos de procesos agroindustriales alimentarios del
programa de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad de los Llanos,
considerando condiciones como la motivación, el autoconcepto, las expectativas,
las relaciones interpersonales, los conocimientos previos, la calidad docente,
las metodologías educativas, la infraestructura, el ambiente familiar y el
trabajo independiente (Parra-Peña et al., 2021).</p><p >La metodología
se fundamentó en una revisión bibliográfica exhaustiva, basada en fuentes
académicas y documentos institucionales, que permitieron una comprensión
integral del tema. El objetivo principal consistió en recopilar y analizar
información científica para explicar cómo estos factores inciden en el logro de
competencias profesionales, con un enfoque que trasciende la formación
académica. Este enfoque integral busca también fortalecer la competitividad del
sector agroindustrial en Colombia, alineando la educación superior con las
necesidades del entorno socioeconómico y cultural de la región (Heredia, 2020).</p>
			</sec><sec>
			<title>Metodología</title>
				<p >La investigación
se desarrolló bajo un diseño de revisión documental, que permitió analizar de
manera integral las condiciones que influyen en el logro de competencias en los
estudiantes de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad de los Llanos. Este
enfoque resultó adecuado para recopilar y sistematizar información existente,
sin recurrir a la recolección de datos primarios, al centrarse en identificar
estudios, documentos y artículos científicos relevantes.</p><p >Se emplearon
diversas herramientas y plataformas informáticas para cada etapa del proceso,
así:</p><p >Recopilación de
información:</p><p >Para la búsqueda
de artículos científicos, se utilizaron las siguientes plataformas: Google
Scholar, Scopus y ScienceDirectM; se seleccionaron publicaciones indexadas.</p><p >Los documentos
institucionales, como el plan de estudios del programa, fueron obtenidos de los
recursos internos de la Universidad de los Llanos.</p><p >Se gestionaron
las referencias bibliográficas mediante Mendeley, lo que permitió un registro
eficiente y organizado de las fuentes consultadas.</p><p >Análisis de
términos comunes:</p><p >Para identificar
términos recurrentes y patrones temáticos en los textos revisados, se utilizó
el software NVivo, ya que facilitó la codificación, el análisis de contenido y
la creación de categorías relevantes.</p><p >Establecimiento
de relaciones y frecuencias:</p><p >La frecuencia
con la que se mencionaron las competencias y condiciones fue sistematizada en
Excel, donde se registraron y analizaron las relaciones entre las variables
identificadas.</p>
			</sec><sec>
			<title>Resultados</title>
				<p >Los resultados
del análisis bibliográfico sobre las competencias y las condiciones acompañantes
en el proceso de formación de los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial en
la Universidad de los Llanos proporcionan una comprensión integral de los
factores clave que influyen en el desarrollo académico y profesional de estos
estudiantes. Se clasificaron las competencias en tres categorías principales:
cognitivas, procedimentales y actitudinales, y se examinó la influencia de
diversas condiciones, tales como la calidad docente, las metodologías de
enseñanza, la infraestructura, el ambiente familiar y el trabajo independiente.
A través de este enfoque integral, se identificó cómo estas variables se
interrelacionan y contribuyen al desarrollo de competencias en los estudiantes,
destacando la importancia de un entorno educativo multifactorial y dinámico
para el éxito académico. A continuación, se profundiza en la naturaleza de las
competencias y el impacto de las condiciones que acompañan su adquisición.</p><p >Análisis de las
citas encontradas</p><p >El análisis
estadístico de las citas reveló importantes tendencias y patrones en la
investigación. En cuanto a la distribución por año, el período comprendido
entre 2020 y 2024 concentró la mayoría de las citas, con un total ajustado de
41. Esto indica un aumento significativo en investigación sobre los temas tratados.
Anteriormente, entre 2003 y 2009, se registraron 4 citas, y entre 2010 y 2014,
no se encontraron citas. Sin embargo, en el período de 2015 a 2019, hubo un
aumento a 13 citas, lo que muestra una progresión ascendente en la producción
investigativa.</p><p >Tabla 1</p><p >Citas filtradas
por año y el porcentaje de representación en el articulo</p>

<table-wrap><label>Table</label><table>
 <tr>
  <td>
  Categoría
  </td>
  <td>
  Subcategoría
  </td>
  <td>
  Cantidad
  Ajustada
  </td>
  <td>
  Porcentaje (%)
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Distribución
  por año
  </td>
  <td>
  2003-2009
  </td>
  <td>
  4
  </td>
  <td>
  7,58
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  2010-2014
  </td>
  <td>
  0
  </td>
  <td>
  0,00
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  2015-2019
  </td>
  <td>
  13
  </td>
  <td>
  21,21
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  2020-2024
  </td>
  <td>
  41
  </td>
  <td>
  68,18
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Distribución
  por país
  </td>
  <td>
  España
  </td>
  <td>
  14
  </td>
  <td>
  22,73
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  México
  </td>
  <td>
  12
  </td>
  <td>
  19,70
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Colombia
  </td>
  <td>
  9
  </td>
  <td>
  15,15
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Perú
  </td>
  <td>
  8
  </td>
  <td>
  13,64
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Otros (Chile,
  Costa Rica, etc.)
  </td>
  <td>
  17
  </td>
  <td>
  28,78 (distribuidos
  proporcionalmente)
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Distribución
  por temática
  </td>
  <td>
  Metodologías educativas
  y recursos didácticos
  </td>
  <td>
  19
  </td>
  <td>
  31,82
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Desarrollo de competencias
  en educación
  </td>
  <td>
  14
  </td>
  <td>
  24,24
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Factores psicoeducativos
  y socioemocionales
  </td>
  <td>
  13
  </td>
  <td>
  21,21
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Inteligencia emocional
  y rendimiento académico
  </td>
  <td>
  14
  </td>
  <td>
  21,21
  </td>
 </tr>
</table></table-wrap><table-wrap><label>Table</label></table-wrap><p >En lo referente
a la distribución por país, España lidera con 14 citas, seguida de cerca por
México con 12 citas. Colombia y Perú también presentan una cantidad
considerable de citas, con 9 y 8, respectivamente. Otros países como Chile,
Costa Rica, Ecuador, Brasil, Venezuela, Estados Unidos y Cuba tienen una
representación menor agrupada como "Otros", que, en conjunto, suman
17 citas. La mayor actividad investigativa en España y México sugiere que estos
países están dedicando esfuerzos significativos en las áreas estudiadas;
mientras que la presencia de citas de una variedad de otros países indica una
diversidad geográfica en la investigación.</p>

<p >En términos de
temáticas, la mayoría de las citas se enfocan en "metodologías educativas
y eecursos didácticos", con un total de 19 citas. Esto refleja un interés
significativo en la innovación educativa, mostrando que la mejora y adaptación
de métodos de enseñanza es una prioridad en la educación superior. Otras
temáticas importantes fueron el "desarrollo de competencias en educación"
con 14 citas; "factores psicoeducativos y socioemocionales" con 13
citas, e "inteligencia emocional y rendimiento académico" con 14
citas. La considerable cantidad de citas relacionadas con la inteligencia
emocional y el rendimiento académico destaca la relevancia de las habilidades
socioemocionales en el éxito académico.</p>

<p >Las tendencias
analizadas muestran un notable aumento en las investigaciones recientes, con un
enfoque considerable en la mejora y adaptación de metodologías educativas. Este
énfasis en las metodologías sugiere que la educación superior está en constante
evolución para adoptar nuevas estrategias que faciliten un aprendizaje más
efectivo y significativo. Además, la atención prestada a la inteligencia
emocional indica una creciente comprensión de la importancia de las habilidades
socioemocionales en el contexto educativo.</p>

<p >Competencias en
ingeniería agroindustrial</p>

<p >Las competencias
educativas se definen como un conjunto de habilidades y comportamientos
sociales, emocionales y cognitivos que permiten a las personas llevar a cabo
diversas tareas y funciones de manera efectiva (Pimentel et al., 2019). Esto
implica que la educación debe ir más allá de la simple transmisión de
conocimientos, de enfocarse en desarrollar capacidades integrales que preparen
a los estudiantes para enfrentar los desafíos contemporáneos. </p>

<p >En este sentido,
la educación por competencias prepara a los estudiantes para enfrentar los
desafíos actuales, ya que desarrolla habilidades integrales basadas en sus
conocimientos previos. Este enfoque promueve un aprendizaje flexible y
relevante, que combina saberes, capacidades, valores y actitudes que permiten
su desarrollo al finalizar el proceso educativo (Anderson et al., 2022). </p>

<p >En la
Universidad de los Llanos, el plan de estudios tiene un fuerte componente de
procesos agroindustriales en el área profesional de su carrera a partir del
sexto semestre. Por ello, se espera lograr mayor desempeño en los resultados de
las competencias de aprendizaje para generar futuros profesionales con calidad
académica, capaces de desenvolverse frente a los actuales retos cada vez más
exigentes (Acuerdo Superior 006 de 2021).</p>

<p >En el ámbito
educativo, diversos autores coinciden en la importancia de un enfoque integral
de capacidades. Robledo et al. (2015) y Hincapié y Clemenza (2022) señalan que
estas capacidades abarcan desde habilidades manuales y cognitivas hasta la
expresión de emociones y la comprensión hacia los demás. Por su parte,
Castellanos y Rojas (2023) destacan que las competencias del siglo XXI integran
habilidades, conocimientos y actitudes esenciales para que los estudiantes enfrenten
los retos actuales y se adapten a entornos dinámicos y en constante evolución.</p>

<p >Según Díaz-Garay
et al. (2020), las competencias básicas son fundamentales para que los
estudiantes utilicen sus habilidades, actitudes, conocimientos y experiencias
en la construcción activa de su proyecto de vida personal y social. En el caso
de los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial, estas competencias serían comprender,
aplicar, analizar, sintetizar, evaluar, interpretar, argumentar y manejar ideas
y pensamientos; tener buenas destrezas de comunicación oral, comunicación
escrita y uso de tecnologías para la información y comunicación (TIC);
destrezas de manejo de la información; aplicar las matemáticas, las ciencias
naturales, las operaciones unitarias, las operaciones de transformación y el
diseño para solución de problemas locales, regionales y nacionales (Acuerdo
Superior 006 de 2021). </p>

<p >Las competencias
personales y sociales comprenden un conjunto de habilidades, comportamientos y
estrategias que permiten a los individuos desarrollar su identidad, interactuar
de manera efectiva con los demás, enfrentar desafíos y valorarse a sí mismos.
Estas competencias son cruciales para adaptarse al entorno y alcanzar un
bienestar tanto personal como social. En este contexto, es fundamental prestar
atención a su desarrollo, debido a las transformaciones sociológicas provocadas
por el impacto de las tecnologías de la comunicación, ya que han reducido las
interacciones personales. </p>

<p >A menudo, las
competencias personales y sociales son relegadas en favor de las habilidades
cognitivas, lo que puede llevar a un enfoque excesivo en el éxito académico y
descuidar el bienestar emocional; la falta de desarrollo en estas áreas puede
resultar en dificultades interpersonales, como el rechazo social o problemas
emocionales, lo que subraya la necesidad de fomentar estas competencias para
una vida adulta satisfactoria (Megías-Lizancos y Castro-Molina, 2018). </p>

<p >Para los
estudiantes de Ingeniería Agroindustrial, estas competencias abarcan la
capacidad de crítica y autocrítica, el trabajo en equipo y motivar y conducir hacia
un bien común, sensibles a las realidades de su entorno, así como organizar y
planificar el tiempo y las estrategias de aprendizaje, tomar decisiones y
resolver problemas. Dichas competencias deben estar acompañadas de una buena
formación ética y socioambiental en el desarrollo de su vida profesional (Acuerdo
Superior 006 de 2021).</p>

<p >Por último, Según
Díaz et al. (2022a), la metodología de aprendizaje basada en problemas es crucial
en la formación de ingenieros, ya que facilita el desarrollo de competencias
esenciales como el autoaprendizaje, el pensamiento crítico y la capacidad para
abordar problemas contextualizados. </p>

<p >En este sentido,
las competencias profesionales para los estudiantes de Ingeniería
Agroindustrial implican la adquisición de competencias relacionadas con
procesos no alimentarios, procesos agrícolas y procesos pecuarios, abordando
todo lo correspondiente al manejo, manipulación, transformación y conservación
de materias primas de origen biológico, a la vez que adquieren conocimientos
sobre operaciones unitarias que conforman dichos procesos agroindustriales. </p>

<p >Aunado a lo
anterior, el estudiante de Ingeniería Agroindustrial adquiere las competencias
necesarias para desarrollar investigaciones enfocadas en las necesidades del
contexto, analizar la información relevante para el sector agroindustrial y
proponer de manera crítica su postura al respecto. Además, es capaz de
desarrollar procesos agroindustriales con una actitud ética y socioambiental,
formular planes de mejora en los sistemas de gestión de calidad en empresas
agroindustriales, y diseñar sistemas de gestión y plantas agroindustriales que
cumplan con los estándares nacionales e internacionales de calidad e inocuidad.
También, este estudiante adquirirá una actitud investigativa orientada a
aplicar los conocimientos propios de la Ingeniería Agroindustrial, así como la
capacidad de abstraer, analizar y sintetizar la información relevante para este
sector (Acuerdo Superior 006 de 2021).</p>

<p >A su vez, el
egresado del programa de Ingeniería Agroindustrial adquiere competencias
cognitivas, procedimentales y actitudinales; es un profesional que podrá
orientar su quehacer bajo los marcos de responsabilidad ética y social, y se
desempeñará eficiente y eficazmente en la formulación y ejecución de proyectos
de investigación y desarrollo tecnológico que le permitan optimizar los
procesos agroindustriales en cada eslabón de la cadena productiva, así como
generar, transferir e incorporar tecnología para obtener nuevos productos
alimentarios, no alimentarios, subproductos o mejorar los existentes. Asimismo,
estará en capacidad de desempeñarse en la implementación de sistemas de calidad
y en la organización y en la creación de empresas agroindustriales (Acuerdo
Superior 006 de 2021).</p>



<p >Condiciones
acompañantes</p>

<p >Según Verdugo-Guamán
et al. (2023), el rendimiento académico de los estudiantes está influenciado
por diversos factores que deben ser considerados en cualquier proceso educativo,
lo que resalta la importancia de identificar estos elementos para mejorar las
competencias del estudiante. Sin embargo, requieren acotarse para establecer la
influencia e importancia que cada uno tiene en el proceso educativo. Para fines
del presente trabajo, los factores acompañantes se pueden describir como las
variables que, en mayor o menor medida, están relacionadas con el aprendizaje
de los estudiantes, las cuales se describen a continuación.</p>

<p >Motivación</p>

<p >Se entiende como
el interés por una actividad que se genera frente a una necesidad y que implica
conductas voluntarias (Jiménez et al., 2019). En el contexto educativo, existen
diferencias en la motivación según la edad de los estudiantes y la frecuencia
con la que asisten a clase. De igual manera, una motivación que se da por
factores externos conlleva usar estrategias más superficiales de aprendizaje.</p>

<p >En la educación
superior, la motivación varía en los estudiantes e incluye beneficios
intrínsecos (aprendizaje y desarrollo personal) y beneficios extrínsecos (ingresos
y oportunidades laborales) (Moral et al., 2022). Sin embargo, esta motivación
se fortalece cuando los estudiantes observan una conexión clara entre su
desempeño académico y los resultados; a menudo, las calificaciones actúan como
un incentivo clave. Por ende, es necesario que los alumnos se identifiquen y
comprometan con los objetivos del currículo, enfatizando la motivación
intrínseca, porque fomenta un aprendizaje más profundo y duradero (Iman Silva,
2022).</p>

<p >Autoconcepto</p>

<p >Se entiende como
el conjunto de percepciones que cada persona tiene sobre sí misma y que define
quién es (Blanco y García-Martín, 2021). Este concepto es importante en el
estado emocional y social, en el sentido de satisfacción personal, la dirección
de las conductas, las expectativas y la motivación para el logro de metas. Un
buen autoconcepto facilita el proceso de aprendizaje de los estudiantes (Chávez-Becerra
et al., 2020).</p>

<p >De igual manera,
Medina (2020) señala que el autoconcepto actúa como un sistema individual que
guía el comportamiento de los estudiantes dentro de las instituciones
educativas y está íntimamente relacionado con su rendimiento académico. Sin
embargo, este autoconcepto puede ser frágil y susceptible a influencias
externas, como la comparación social. Según Núñez et al. (2024), el
autoconcepto se forma a partir de la interacción dinámica entre el individuo y
su entorno, construyendo su imagen personal en función de las valoraciones que
recibe de personas significativas en su vida, lo que implica un proceso
constante de desarrollo y reconstrucción.</p>

<p >Aspectos
emocionales</p>

<p >Las emociones
son un tipo de atributo que permite realizar acciones encaminadas a mantener el
bienestar y a cultivar la felicidad, ya que intervienen en la calidad de vida y
la voluntad de cada persona. Para afrontar de manera efectiva los retos que se
presentan diariamente, la educación emocional y el desarrollo integral del
estudiante son aspectos fundamentales. De acuerdo con Sanmartín y Tapia (2023),
fomentar habilidades de inteligencia emocional en el entorno educativo permite
a los estudiantes gestionar sus emociones adecuadamente, lo que contribuye a su
bienestar y mejora de su rendimiento académico. </p>

<p >Por otra parte,
el estrés académico puede generar dificultades de concentración y ansiedad,
afectando de manera negativa el desempeño de los estudiantes. Aquellos que
carecen de habilidades emocionales adecuadas son más vulnerables a desarrollar
problemas de salud mental durante su etapa formativa, lo que interfiere en su
proceso de aprendizaje (Hernández-Arteaga y Sánchez, 2024; Cornejo et al.,
2022). Por ello, es esencial que los estudiantes fortalezcan sus competencias
emocionales para afrontar los desafíos académicos de manera efectiva y así mantener
su bienestar psicológico.</p>

<p >En el ámbito de
la educación superior, es esencial desarrollar la habilidad de gestionar apropiadamente
las emociones, ya que esto contribuye a la concentración, el control del estrés
y la regulación de la impulsividad. Según Gamero et al. (2024), un diagnóstico
efectivo de las características de los estudiantes y sus experiencias
pedagógicas permite implementar estrategias que fomenten la inteligencia
emocional en el aula. </p>

<p >Además,
Fernández y Cabello (2021) destacan que la inteligencia emocional es un
componente clave de la educación emocional, ya que capacita a los estudiantes
para manejar sus emociones de manera positiva. Esto no solo mejora su bienestar
personal, sino que también influye positivamente en su rendimiento académico y
en su capacidad para adaptarse socialmente. En contraste, autores como Arntz y
Trunce (2019) han encontrado en sus estudios que no hay conexión entre los
niveles de inteligencia emocional y el rendimiento académico o avance
curricular de los estudiantes. </p>

<p >Expectativas</p>

<p >Se definen como
suposiciones sobre el futuro, las cuales afectan los estados de ánimo y
comportamientos en la dinámica social (Nájera et al., 2020). En el contexto
académico, abarcan diversas áreas, incluyendo las percepciones hacia los
docentes, las propias capacidades del estudiante y la calidad de los recursos y
servicios universitarios (Bernal et al., 2023). Las expectativas que los
estudiantes asignan a cumplir con tareas específicas, junto con su confianza en
sí mismos para lograrlo, influyen directamente en su implicación y rendimiento
académico (Berrocal y Hurtado, 2025).</p>

<p >Estas
expectativas pueden tener efectos positivos y negativos; por un lado, las
expectativas excesivamente altas pueden generar estrés y ansiedad entre los
estudiantes (Torres, 2021), mientras que las expectativas bajas pueden aumentar
la probabilidad de abandono antes de completar sus estudios (Urban, 2024).</p>

<p >Representaciones
mutuas</p>

<p >Las
representaciones mutuas en el proceso educativo se producen a través de la
interacción social entre alumnos y docentes, en una experiencia interpersonal
donde surgen expectativas, percepciones y prácticas (Castillo, 2006, como se
citó en Hernández, 2018). Esta relación se fortalece dentro y fuera del aula;
en consecuencia, los educadores influyen en el desarrollo de habilidades
sociales y emocionales, así como en la toma de decisiones, además de contribuir
al aprendizaje cognitivo (López et al., 2023). La calidad de esta relación es
un factor significativo en el contexto educativo, ya que repercute en el
aprendizaje. </p>

<p >Según Bernal et
al. (2023), muchos estudiantes consideran que sus docentes carecen de habilidades
didácticas efectivas y manejo adecuado de grupos. Cuando un docente no
demuestra dominio en la materia que enseña, puede perder credibilidad ante sus
alumnos. Además, Díaz et al. (2022b) destacan que las características
personales y la capacidad de toma de decisiones juegan un papel crucial en la
permanencia académica de los estudiantes.</p>

<p >En cuanto a las
actitudes, la mayoría prefiere docentes flexibles y accesibles, aunque algunos
valoran un enfoque más autoritario. Zumárraga-Espinosa y Cevallos-Pozo (2022)
señalan que tener una imagen idealizada de un “docente ideal” o un “estudiante
ideal” puede afectar la interacción entre ambos. Es importante evitar que el
docente adopte una posición dominante que lleve a ignorar el conocimiento
previo de los estudiantes, convirtiéndose en el único poseedor del saber. La
percepción mutua debe ser equilibrada, con el accionar docente como guía en el
proceso formativo y el estudiante asumiendo un rol más activo y responsable (Berracal
y Hurtado, 2025). Una relación positiva entre docentes y estudiantes puede
reducir el estrés académico y fomentar un ambiente propicio para el
aprendizaje. </p>

<p >Conocimientos
previos</p>

<p >Este concepto se
basa en el enfoque cognitivo del aprendizaje relacionado con el aprendizaje
significativo. Cada individuo construye sus conocimientos previos a medida que
interactúa con su entorno, lo que implica que estos conocimientos no siempre
tienen un carácter científico. Según Cuero et al. (2022), los conocimientos
previos pueden ser concepciones espontáneas que las personas utilizan para
explicar eventos cotidianos, así como concepciones transmitidas socialmente o
analógicas, donde se relaciona algo desconocido con algo familiar.</p>

<p >Además, Fuentes
et al. (2023) enfatizan que la activación de estos conocimientos es fundamental
para facilitar un aprendizaje significativo, ya que permite a los estudiantes
conectar nueva información con sus conocimientos. Esto no solo mejora la
comprensión, sino que también fomenta una retención más efectiva del
conocimiento. Por lo tanto, es importante que los educadores reconozcan y
utilicen los conocimientos previos de los estudiantes como un punto de partida
para la enseñanza. Por su parte, los estudiantes utilizan una idea ancla para
relacionar algo nuevo con sus conocimientos previos, gracias a eso se genera un
aprendizaje significativo. Esta idea ancla es dinámica, va creciendo y
ramificándose a medida que se registran más y más aprendizajes significativos
(Encinas et al., 2016). </p>

<p >Calidad docente</p>

<p >Un docente de
calidad despierta el interés por el aprendizaje en sus estudiantes y facilita
el desarrollo de actividades que permiten lograr los objetivos formativos
previamente establecidos (Durán y Estay, 2016). Los atributos como experiencia
y dominio del contenido, procesos claros de enseñanza, responsabilidad, junto
con hábitos como preparación previa de la clase por parte del docente, influyen
de forma positiva en el aprendizaje de estudiantes universitarios (González,
2022). </p>

<p >Por su parte, los
estudiantes son capaces de identificar a los docentes de calidad, así como los
factores y elementos que utilizan en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por
lo tanto, su perspectiva puede ser valiosa para reconocer deficiencias en este
proceso. Delgado-Cobeña et al. (2023) destacan que el docente tiene un rol de
guía en los ámbitos académico, social y ético, incluso en la educación superior;
por ende, es necesario evaluar constantemente su desempeño.</p>

<p >Además, Fuentes
et al. (2023) mencionan que la calidad docente también incluye un componente
logístico que afecta su efectividad; abordar la innovación y la mejora continua
en el conocimiento específico de los docentes sin mejorar simultáneamente su
preparación metodológica no produce los resultados deseados. Reyes (2020)
refuerza esta idea al señalar que la evaluación de competencias docentes debe
considerar las percepciones de los estudiantes para ser efectiva.</p><p >Métodos</p>

<p >Según su
etimología, el término método proviene de los términos griegos meta (fin,
objetivo) y hodos (trayecto, senda, camino), y hace referencia al camino que se
debe seguir para llegar a un fin (López, 2005). En este sentido, toda enseñanza
se apoya en un método, porque pretende crear un proceso de aprendizaje en un
contexto y en un momento determinado, en función de los objetivos fijados en una
asignatura concreta o proyecto formativo global (Fernández, 2006).</p>

<p >Los métodos y
metodologías para la educación son muy variados y se encuentra una gran
cantidad de estudios y artículos que analizan el efecto de diversos métodos, ya
sea comparándolos entre ellos o implementando uno nuevo en un contexto
específico, demostrando la influencia que tiene en los procesos de aprendizaje
y logro de competencias. Michavila y Zamorano (2007, como se citó en Rodríguez-Casado
y Rebolledo-Gámez (2017) resaltan que las universidades deben aprovechar la
oportunidad de cambio para renovar e innovar en métodos educativos y nuevas
herramientas pedagógicas de la enseñanza superior.</p>

<p >Infraestructura</p>

<p >Se entiende como
un conjunto de aspectos tangibles que involucran las instalaciones de
aprendizaje, los recursos de apoyo, los aspectos organizacionales, e incluye
las instalaciones no académicas, que son soporte del proceso educativo (Souza,
2019). La actualización de las instalaciones, como la creación de laboratorios
y aulas tecnológicas, permite a los docentes implementar mejores estrategias
pedagógicas. Esto se traduce en un aprendizaje más efectivo para los
estudiantes. Por ejemplo, un docente del centro educativo Santa Verónica destacó
que «una infraestructura de esta gran calidad va a permitir tener mejores
espacios para el mejor aprendizaje» (Ministerio de Educación Nacional, 2020,
párr. 25).</p>

<p >En relación con
lo anterior, Miranda (2018) plantea que se pueden considerar cuatro tipos de
indicadores de infraestructura: la asequibilidad, la accesibilidad, la
aceptabilidad y la adaptabilidad, y que el derecho a la educación exige la
calidad de las condiciones materiales y los servicios con que se ofrecen.</p>

<p >Ambiente
familiar</p>

<p >El entorno
familiar hace referencia al conjunto de interacciones que ocurren en la
convivencia con la familia y que tienen un impacto en el desarrollo individual,
incluyendo el ámbito académico (Garbanzo, 2007). A nivel de educación superior,
los estudiantes universitarios, además del ambiente familiar, son influenciados
por otros contextos: laboral, social y cultural (Torres y Rodríguez, 2006). </p>

<p >El soporte
familiar tiene en cuenta la parte material y económica, denominada dimensión
efectiva (este apoyo es mayor cuando los padres tienen estudios superiores), y
la parte emocional, denominada dimensión afectiva. El estudiante que cuenta con
el apoyo familiar muestra mayor confianza y facilidad para superar los logros
académicos y formar relaciones sociales en la universidad; sin embargo, puede
generar una especie de deuda con la familia, que busca responder con desempeño
académico, en consecuencia, se desencadena el estrés (Figuera et al., 2003). </p>

<p >Así, la
condición del ambiente familiar es un factor determinante en el logro de
competencias académicas en estudiantes universitarios, ya que influye
significativamente en su permanencia y éxito. Según Calabria (2024), los
estudiantes que provienen de entornos familiares con apoyo emocional y
económico tienden a mostrar un mejor rendimiento académico y una mayor
motivación para continuar sus estudios. Además, la investigación sugiere que el
apoyo familiar impacta el rendimiento académico y la capacidad de los estudiantes
para adaptarse a las exigencias del entorno universitario. </p>

<p >En este sentido,
García et al. (2023) afirman que los estudiantes con un fuerte respaldo
familiar desarrollan mejores habilidades de afrontamiento frente a los desafíos
académicos y sociales. Por otro lado, los estudiantes que carecen de este apoyo
tienden a enfrentar mayores dificultades en su adaptación, lo que puede incidir
en una mayor tasa de deserción. La falta de recursos emocionales y económicos
se traduce en una disminución de la motivación intrínseca, lo que refuerza la
idea de que el contexto familiar es fundamental para el éxito académico (Cortez
y Archundia, 2024)</p>

<p >Se debe tener en
cuenta que las expectativas familiares varían conforme al tipo de carrera que
este cursando el estudiante, ya que carreras como arte, música o filosofía son
demeritadas, en comparación con ingenierías, medicina o derecho, puesto que la
universidad aún se ve como una herramienta para mejorar el nivel socioeconómico
y que facilita la obtención de un empleo bien remunerado (Torres y Rodríguez,
2006). Otro aspecto que influye en el rendimiento académico del estudiante es
el nivel educativo de los padres, principalmente el de la madre (Garbanzo,
2007).</p>

<p >Es necesario que
las instituciones educativas reconozcan la importancia del ambiente familiar en
el proceso educativo y desarrollen políticas que fomenten un apoyo integral
para los estudiantes. Las universidades deben implementar programas que aborden
las necesidades académicas de los estudiantes y ofrezcan recursos para
fortalecer el apoyo familiar. Esto debe incluir talleres para padres y
programas de asesoramiento que ayuden a crear un entorno propicio para el
aprendizaje; al hacerlo, se puede mejorar significativamente la permanencia y
el rendimiento académico de los estudiantes universitarios, especialmente
aquellos provenientes de contextos familiares desafiantes (González y Pérez,
2023).</p>

<p >Trabajo
independiente</p>

<p >Los términos
trabajo independiente y trabajo autónomo hacen referencia a las actividades
realizadas por el estudiante fuera de clase, pero orientadas por el docente,
quien evaluará su trabajo; estos términos deben distinguirse del aprendizaje
autónomo, el cual hace referencia a las estrategias y medios que los
estudiantes emplean por sí mismos y según su voluntad para aprender (Ríos-Rodríguez
et al., 2021). El trabajo independiente les permite a los estudiantes
universitarios pasar de una educación basada en directrices a una más autónoma,
independiente y consciente. Según Oseda et al. (2020), este tipo de trabajo
prepara a los estudiantes académica y profesionalmente, capacitándolos para
enfrentar de manera activa y creativa la realidad.</p>

<p >La orientación y
control del trabajo independiente recaen principalmente en el docente, quien
tiene la responsabilidad de guiar al estudiante. Esto requiere establecer
objetivos bien definidos y una secuencia coherente de actividades, así como una
organización precisa y una planificación que fomente la independencia del
estudiante durante su ejecución. Borrero et al. (2020) enfatizan que la
planificación del proceso de enseñanza-aprendizaje es crucial para garantizar
que los estudiantes desarrollen competencias necesarias en un entorno educativo
dinámico.</p>

<p >Además, Zambrano-Mendoza
et al. (2020) sugieren que el diseño curricular debe considerar las estrategias
didácticas utilizadas, ya que estas influyen directamente en la calidad
educativa y en el desarrollo de habilidades críticas de los estudiantes.</p>

<p >Para alcanzar el
éxito académico, los estudiantes deben desarrollar habilidades de organización
que les permitan gestionar tareas y ordenar sus notas de manera efectiva, como
señala MacCann (2020). </p>



<p >Análisis de los
aspectos que pueden interferir en las condiciones acompañantes</p>

<p >La influencia de
las condiciones acompañantes en los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial de
la Universidad de los Llanos puede variar según los factores y contextos
individuales. Sin embargo, con base en la teoría recopilada es posible analizar
algunas condiciones acompañantes comunes que podrían tener influencia en estos
estudiantes. Es importante señalar que el programa de Ingeniería Agroindustrial
de la Universidad de los Llanos se encuentra estrechamente vinculado a la
perspectiva institucional de la Universidad, en la que se describe que la
región de la Orinoquia se considera un entorno lleno de oportunidades para
fomentar el desarrollo a través de la implementación de proyectos productivos.
Esta región ha enfrentado desafíos como la violencia, el desplazamiento forzado
y la presencia de cultivos ilícitos, así como una población diversa con
necesidades básicas no satisfechas; además, la región cuenta con grandes áreas
agrícolas y ganaderas, y una relevante reserva de recursos hídricos y minerales
(Acuerdo 018 de 2016).</p>

<p >Respecto a las
condiciones relacionadas con la institución, entre ellas las metodologías de
enseñanza, su influencia es un tema complejo de evaluar debido a su vasto
contenido. En términos generales, se deberían tener en cuenta las necesidades
individuales, más que un enfoque pedagógico en particular que busque ser único
y efectivo para todos los estudiantes; además, es necesario considerar que la
implementación de metodologías activas y centradas en el estudiante no pueden
ser tan efectivas por las limitaciones de recursos y tiempo.</p>

<p >Aunque la
Universidad de los Llanos no adopta un modelo pedagógico específico para
implementar su currículo, se adhiere a enfoques pedagógicos activos y dialogantes,
según describe en su Proyecto Educativo Institucional (PEI). Estos enfoques
fomentan el intercambio de experiencias a través del diálogo, la revisión de
principios y métodos, y el aprendizaje significativo, enfatizando la
participación activa del estudiante y la orientación y acompañamiento por parte
de los docentes.</p>

<p >Los profesores de
la Universidad de los Llanos, de acuerdo con el PEI, contribuyen de manera
directa en la construcción del conocimiento en sus estudiantes, a partir de la
mediación de las experiencias de aprendizaje, el desarrollo de competencias y
el compromiso con su formación; sin embargo, a pesar de su compromiso con el
aprendizaje, la investigación, la innovación, la creación artística y cultural,
y la interacción social, la calidad de estos docentes puede verse afectada por
las barreras y desafíos adicionales que enfrentan los estudiantes. Por lo tanto,
es esencial conocer la perspectiva que los estudiantes tienen de los docentes y
de sus metodologías. </p>

<p >Continuando con
la interacción y relación entre estudiantes y docentes, cabe resaltar que las
representaciones mutuas son bidireccionales y pueden ser moldeadas por diversas
variables, como las interacciones en el aula, las expectativas previas, los
valores culturales y la retroalimentación; mientras que, en contextos
educativos en los que existe una interacción frecuente y cercana entre
estudiantes y docentes, estas son más relevantes que en contextos educativos
más amplios, como en la educación superior, debido a la mayor autonomía y
responsabilidad individual de los estudiantes.</p>

<p >No obstante, el
trabajo independiente que realicen los estudiantes puede traer dificultades
para identificar y corregir errores o áreas de mejora si no cuentan con una
guía o retroalimentación constante. Ante ello, el papel del docente es clave en
el proceso de aprendizaje y la mejora continua de las competencias. </p>

<p >Por último, en
cuanto a la infraestructura, es importante resaltar que los estudiantes de
Ingeniería Agroindustrial desarrollan algunas competencias procedimentales del
área de procesos agroindustriales que requieren de equipos, instrumentos y/o
instalaciones; por ejemplo, para desarrollar pruebas experimentales
físico-químicas y microbiológicas que les permita establecer criterios de
aceptación y rechazo de materias primas en una empresa alimentaria o para
realizar pruebas con el fin de evitar desviaciones de limites críticos que
afecten la inocuidad y calidad de los productos. También, requieren de
instrumentos como refractómetros, pHmetros, lactodensímetros, entre otros, que
necesitan aprender usar correctamente, al igual que los equipos para procesos
de transformación o la indumentaria de manipulación de alimentos y elementos de
protección personal.</p>

<p >La
infraestructura por sí sola no garantiza un aprendizaje de calidad; por ende, es
fundamental que los docentes utilicen enfoques pedagógicos adecuados y
efectivos para aprovechar al máximo los recursos y espacios disponibles. Por lo
tanto, se propone un enfoque integral para el desarrollo de competencias en los
estudiantes del programa de Ingeniería Agroindustrial. Dicho enfoque debe
iniciar por la reestructuración de los conocimientos previos incompletos o
incorrectos, los cuales son parte esencial para el avance en las competencias
académicas. Asimismo, se deben fortalecer las competencias cognitivas, en
especial las relacionadas con conceptos clave como los sistemas de calidad e
inocuidad, las tecnologías de transformación de materias primas y los puntos
críticos de control en procesos agroindustriales. Se requiere desarrollar una
integración entre la teoría y la práctica, con el fin de que los estudiantes puedan
aplicar conceptos en situaciones reales en la agroindustria. Un ejemplo de esto
es que el estudiante debe tener la capacidad de identificar las etapas de
transformación y evaluar criterios como la madurez de las materias primas de
origen biológico. </p>

<p >Con este enfoque
se busca una enseñanza que integre de manera efectiva los conocimientos
técnicos con las habilidades prácticas dentro del contexto de un ingeniero
agroindustrial. </p>

<p >El siguiente
grupo de condiciones acompañantes está relacionado con los estudiantes, específicamente
con sus conocimientos previos. Cuando estos son incompletos, incorrectos o
limitados, representan un desafío adicional para el logro de competencias, ya
que puede ser necesario reestructurarlos para avanzar de manera efectiva. Esta
variable está estrechamente vinculada con las competencias cognitivas que los
estudiantes de Ingeniería Agroindustrial deben desarrollar, como el
conocimiento de términos relacionados con sistemas de calidad e inocuidad, la
definición de conceptos asociados a tecnologías para la transformación de
materias primas, la identificación de etapas en los procesos de transformación,
la determinación de puntos críticos de control (PCC), la evaluación de índices
de madurez, la deducción de procesos aplicados según la naturaleza de las
materias primas, el conocimiento de métodos de destrucción microbiana, así como
la definición de la estructura, composición y productos derivados de origen
pecuario, entre otros (Universidad de los Llanos, 2022).</p>

<p >El ambiente
familiar, aunque externo, está directamente vinculado con el desarrollo
académico del estudiante, y depende de diversas variables como factores
culturales, geográficos y socioeconómicos. En términos generales, incluye el
apoyo económico, el acceso a recursos educativos, la participación activa de
los padres en la formación del estudiante, la creación de oportunidades de
aprendizaje fuera del entorno universitario, el nivel académico de los
progenitores y la importancia que estos otorgan a las responsabilidades
académicas para mejorar el rendimiento escolar. Por otra parte, se encuentran
las condiciones acompañantes del tipo psicosocial, como las emociones, que pueden
tener un impacto diferencial y efectos positivos o negativos; incluso pueden
depender de la naturaleza específica de la competencia que se está abordando.
Asimismo, las emociones pueden ser interpretadas y experimentadas de manera
diferente por cada individuo, lo que dificulta la generalización de su
influencia en el logro de competencias.</p>

<p >En otros casos,
como el autoconcepto, que surge de la relación dinámica con su entorno, existe
la posibilidad de que sea más un resultado del logro de competencias que una
causa directa de dicho logro; es decir, las habilidades y logros concretos en
una determinada área pueden contribuir a un autoconcepto más positivo en ese
campo, en lugar de que el autoconcepto positivo conduzca directamente al logro
de competencias. Por lo tanto, resulta significativo estudiar esta relación en
ambas direcciones.</p>

<p >Otro elemento a
considerar son las expectativas de los estudiantes respecto al logro de
competencias y todas las variables relacionadas con esto, ya que pueden influir
directamente en la percepción y satisfacción de los estudiantes sobre la
institución educativa; además, pueden incentivarlos a que tengan un mayor
compromiso o busquen más estrategias para cumplir con ciertas metas
autoimpuestas a nivel académico. Por otra parte, las expectativas pueden ser influenciadas
por estereotipos, sesgos culturales y socioeconómicos, lo que puede tener un
impacto negativo en personas que pertenecen a poblaciones vulnerables. </p>

<p >Por último, se
encuentra la motivación, la cual puede estar influenciada por todas las
condiciones acompañantes anteriormente mencionadas. Para Tinto (2017), la
motivación es maleable y puede aumentar o disminuir según las experiencias de
los estudiantes en la universidad. </p>

<p >Así, la
motivación es una variable compleja que se puede estudiar en relación con factores
externos (contexto educativo, calidad de la instrucción, oportunidades de
práctica y apoyo social o familiar) e internos (expectativas, autoconcepto o emociones).
Cuestiones como la falta de metas claras y específicas pueden afectar la
motivación de los estudiantes si estos no observan la relación de las competencias
con sus metas personales o profesionales. Asimismo, si no cuentan con una comprensión
clara de lo que se espera de ellos o de los resultados que deben alcanzar,
pueden sentirse desorientados y tener dificultades para mantener su motivación.
</p>

<p >Cabe destacar que
también influyen los pensamientos y conductas propios del estudiante según su
personalidad; es decir, si el estudiante encuentra una actividad gratificante,
es más probable que se involucre y desarrolle sus competencias,
independientemente de otras condiciones. </p>

<p >Por tanto, la
formación de competencias en los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial está
influenciada por diversos factores que interactúan de manera compleja dentro
del proceso educativo. Estos factores abarcan desde aspectos cognitivos y
procedimentales hasta actitudinales, esenciales para el desarrollo profesional.
En la Tabla 2, se destacan factores como la infraestructura, la calidad
docente, las metodologías educativas, el ambiente familiar y las relaciones
interpersonales, ya que contribuyen al desarrollo de competencias específicas
en el ámbito de la Ingeniería Agroindustrial. Esta relación pone de manifiesto
la necesidad de un enfoque educativo que integre los recursos materiales y los
elementos psicosociales, para asegurar una formación completa y relevante</p>



<p >Tabla 2</p>

<p >Relación de competencias
y factores de influencia en la formación de estudiantes de Ingeniería
Agroindustrial</p>

<table-wrap><label>Table</label><table>
 <tr>
  <td>
  Competencias
  </td>
  <td>
  Factores que
  influyen
  </td>
  <td>
  Relación
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Cognitivas 
  </td>
  <td>
  Infraestructura,
  calidad docente, metodologías
  </td>
  <td>
  La
  infraestructura adecuada (laboratorios y equipos) y docentes con experiencia
  práctica permiten explicar fenómenos teóricos como la transferencia de calor,
  usando simuladores o equipos reales
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Trabajo
  independiente, conocimientos previos
  </td>
  <td>
  Los
  conocimientos previos ayudan a conectar la teoría con ejemplos prácticos,
  mientras que el trabajo independiente refuerza el aprendizaje mediante
  ejercicios y problemas específicos
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Procedimentales
  </td>
  <td>
  Infraestructura,
  calidad docente, metodologías, trabajo independiente
  </td>
  <td>
  Los
  estudiantes necesitan equipos como secadores o intercambiadores de calor para
  prácticas. Además, metodologías activas como el aprendizaje basado en
  proyectos potencian la adquisición de habilidades técnicas
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Infraestructura
  y metodologías educativas
  </td>
  <td>
  Las
  metodologías integradas con simulaciones y laboratorios equipados permiten
  realizar análisis prácticos como la evaluación de procesos agroindustriales
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Actitudinales 
  </td>
  <td>
  Factores
  emocionales, ambiente familiar, calidad docente
  </td>
  <td>
  La motivación
  y el autoconcepto impulsan al estudiante a superar retos académicos; un
  ambiente familiar positivo fortalece la disposición al aprendizaje y a
  desarrollar habilidades sociales
  </td>
 </tr>
 <tr>
  <td>
  Relaciones
  interpersonales, resiliencia
  </td>
  <td>
  Relaciones
  positivas con docentes y compañeros fomentan el trabajo en equipo, la empatía
  y el compromiso con objetivos comunes
  </td>
 </tr>
</table></table-wrap><table-wrap><label>Table</label></table-wrap><p >Estas
condiciones psicosociales se ven más relacionadas con el logro de competencias
actitudinales en procesos agroindustriales; por ejemplo, demostrar interés por
los contenidos temáticos que componen las asignaturas, solicitar asesorías por
parte del docente para aclarar inquietudes y dudas respecto a los temas, cumplir
cabalmente dentro de los tiempos determinados las actividades académicas, seguir
al pie de la letra los estándares de calidad establecidos en la normativa
sanitaria, participar durante la clase, desarrollar capacidad crítica y
autocrítica para tomar decisiones, trabajar en equipo, motivar y conducir hacia
metas comunes, comprometerse con su medio sociocultural y ético, desarrollar
procedimientos, análisis y tareas según parámetros encomendados, comprometerse
con la responsabilidad social y compromiso ciudadano de garantizar la inocuidad
y calidad, evitando enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), entre otras.</p><table-wrap><label>Table</label></table-wrap>

<table-wrap><label>Table</label></table-wrap><table-wrap><label>Table</label></table-wrap><table-wrap><label>Table</label></table-wrap><table-wrap><label>Table</label></table-wrap>


			</sec><sec>
			<title>Conclusiones</title>
				<p >La influencia de
las condiciones acompañantes es multifactorial, puesto que estudiarlas de forma
aislada no revela todo el panorama del ambiente académico; asimismo, fortalecer
solo una de estas no es suficiente para el logro de competencias por parte de
los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial. Por ejemplo, la calidad docente
tiene relación directa con las metodologías de educación y las representaciones
mutuas estudiante-docente; otro ejemplo es la motivación, la cual puede estar
orientada desde el valor que le da el estudiante a desarrollar determinadas
competencias, incluso los sentimientos y emociones que le produce realizar una
actividad, y si se siente capaz de realizarla.</p><p >Esta
investigación es relevante en el ámbito de la educación superior en
instituciones públicas, ya que, aunque este sistema es preferido por razones
económicas, sociales e individuales, enfrenta el desafío de mejorar la
retención estudiantil. En este sentido, es fundamental reducir la tasa
acumulada de deserción y aumentar la tasa de graduación, contribuyendo así a
una educación más accesible y efectiva.</p><p >En el contexto
específico del programa de Ingeniería Agroindustrial, se debe realizar un
análisis más profundo sobre cómo las condiciones descritas afectan directamente
a los estudiantes de sexto semestre en adelante, considerando la realidad
socioeconómica y cultural de la región de la Orinoquia. Este análisis permite
identificar áreas de mejora específicas, tanto en la infraestructura como en el
apoyo emocional y académico, favoreciendo así un entorno que potencie las
competencias técnicas y emocionales necesarias para su formación profesional.</p><p >Por otra parte,
existe una fuerte tendencia de investigación por este tipo de metodologías y
competencias en la educación superior. Los estudios realizados en España y
México subrayan una actividad investigativa notable en estas temáticas. La
diversidad de áreas abarcadas, desde el desarrollo de competencias hasta
factores psicoeducativos, señala la naturaleza pluridisciplinar del rendimiento
académico y la formación de competencias en Ingeniería Agroindustrial y otras
disciplinas. Así, este enfoque integral resulta crucial para preparar a los
estudiantes en habilidades técnicas y en competencias emocionales y sociales, esenciales
para su éxito académico y profesional.</p>
			</sec><sec>
			<title>Conflicto de interés </title>
				<p >La autora del
artículo declara no tener ningún tipo de conflicto de intereses sobre el
trabajo presentado.</p>
			</sec><sec>
			<title>Referencias</title>
				<p >Acuerdo 018 de
2016. (2016, 6 de diciembre). Consejo Académico Universidad de los Llanos.
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			<title>Contribución </title>
				<p >La autora
elaboró el manuscrito, lo leyó y aprobó.</p>
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      <p>No aplica</p>
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