125Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151. ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.Reflexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en Colombia.Alba Lucía Cruz Castillo*Diana Baracaldo* Artículo de Reexión derivado de investiga-ción. * Docente investigadora Universidad de La Salle, Programa de Trabajo Social, Trabaja-dora Social; Magíster en Estudios de Familia y Desarrollo, estudiante Doctorado en Edu-cación y Sociedad- Universidad de La Salle. Miembro del grupo de investigación Trabajo social equidad y justicia social. Correo electró-nico: alcruz@unisalle.edu.co* Trabajadora Social, Universidad de La Salle. Fecha de recepción: 25/05/2019Fecha de revisión: 16/08/2019Fecha de aprobación: 05/12/2019Cómo citar este artículo / To reference this article / Para citar este artigo: Cruz, A. L. y Baracaldo, D. (2019). Aportes desde iniciativas colectivas de mujeres negras para consolidar los procesos de afro-reparación en la transición política en Colombia. Una mirada desde la construcción del Estado del Arte. Revista Criterios, 26(2), 125-151. ResumenEl presente artículo es resultado de la construcción de un estado del arte dentro del proceso de investigación denominado “Pedagogía etho-política desde la apropiación de los saberes ancestrales de organizaciones de mujeres afrocolombianas víctimas sobrevivientes” adscrito al Doctorado de Educación y Sociedad de la Universidad de La Salle. El texto da cuenta de un ejercicio de revisión documental en donde se ubica las iniciativas de colectivos de mujeres víctimas en torno a la generación de propuestas en el marco de la reparación colectiva dentro de la actual Ley 1448 de Víctimas y Restitución de tierra de 2011, que se encuentra vigente. El estado del arte logra dimensionar las múltiples propuestas que las mujeres víctimas afrocolombianas han consolidado en aras de hacer visible el valor cultural y ancestral de sus saberes respecto a los procesos de reparación colectiva. En este sentido hacen énfasis en el lugar político de estos saberes y el potencial sanador y transformador que ellos tienen en la vida cotidiana de sus comunidades, desde dimensiones simbólicas, sustantivas y operativas que es necesario tener en cuenta en los procesos de reparación colectiva con poblaciones afrocolombianas. Por ello, el escrito en un primer momento hace alusión a la lucha histórica de dichas comunidades para comprender desde allí las exigencias políticas; posteriormente, ubica las iniciativas colectivas y DOI: https://doi.org/10.31948/rev.criterios/26.2-art6
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 22 (1)- rev.crit.- pp. 23 - 48.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2015.Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.126sus reflexiones frente a la reparación colectiva y, finalmente, expone unas conclusiones que apuntan a contribuir a pensar la afro-reparación como un enfoque a trabajar en estos procesos.Palabras clave: afro-reparación, reparación colectiva, mujer, afrocolombiano.Theoretical reections based on contributions from organizations of surviving black women victims to the processes of collective reparation in Colombia. AbstractThis article is the result of the construction of a state of the art within the research process called “Etho-political pedagogy from the appropriation of ancestral knowledge of organizations of Afro-Colombian women surviving victims” assigned to the Doctorate of Education and Society of La Salle University. The text notifies a document review exercise where the initiatives of collective of women’s victims are located around the generation of proposals within the framework of collective reparation within the current Law 1448 on Victims and Land Restitution of 2011, which is currently available. The state of the art manages to dimension the multiple proposals that Afro-Colombian women victims have consolidated in order to make visible the cultural and ancestral value of their knowledge regarding collective reparation processes. In this sense, they emphasize the political place of this knowledge and the healing and transformative potential that they have in the daily life of their communities, from symbolic, substantive and operational dimensions that must be taken into account in the processes of collective reparation with the Afro-Colombian populations. Therefore, the writing at first refers to the historical struggle of these communities to understand the political demands from there; subsequently, it locates collective initiatives and their reflections on collective reparation and, finally, exposes some conclusions that aim to contribute to thinking of Afro-reparation as an approach to work in these processes.Key words: Afro-reparation, collective reparation, woman, Afro-Colombian.Reexões teóricas baseadas em contribuições de organizações de mulheres negras sobreviventes para os processos de reparação coletiva na ColômbiaResumoEste artigo é o resultado da construção de um estado da arte no processo de pesquisa denominado “Pedagogia etho-política a partir da apropriação
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.127de conhecimentos ancestrais de organizações de mulheres afro-colombianas sobreviventes” designadas ao Doutorado em Educação e Sociedade da Universidade La Salle. O texto notifica um exercício de revisão de documentos em que as iniciativas dos grupos das mulheres vítimas estão localizadas em torno da geração de propostas no âmbito da reparação coletiva na atual Lei 1448 sobre Vítimas e Restituição de Terras de 2011, em vigor. O estado da arte consegue dimensionar as múltiplas propostas consolidadas pelas mulheres afro-colombianas, a fim de tornar visível o valor cultural e ancestral de seus conhecimentos sobre os processos de reparação coletiva. Nesse sentido, enfatizam o lugar político desse conhecimento e o potencial curativo e transformador que possuem no cotidiano de suas comunidades, a partir de dimensões simbólicas, substantivas e operacionais que devem ser levadas em consideração nos processos de reparação coletiva com os populações afro-colombianas. Portanto, a redação a princípio se refere à luta histórica dessas comunidades para entender as demandas políticas a partir daí; posteriormente, localiza as iniciativas coletivas e suas reflexões sobre a reparação coletiva e, finalmente, expõe algumas conclusões que visam contribuir para o pensamento da afro-reparação como uma abordagem para o trabalho nesses processos.Palavras-chave: afro-reparação, reparação coletiva, mulher, afro-colombiana.1. Introducción A manera de introducción, este texto desea exponer las acciones de carácter colectivo que las mujeres negras en Colombia han ejecutado en torno a generar propuestas que contribuyan a dar una mirada integral a los procesos de reparación colectiva en el contexto de la actual transición política en nuestro país. Las propuestas ilustran la necesidad de incorporar los daños al cuerpo, al territorio, a la identidad y al saber ancestral, como campos fundamentales en donde se acentúa las afectaciones a la población negra y, en especial, a las mujeres negras. El texto se desarrolla en tres apartados: en un primer momento se aborda una mirada histórica, para ubicar allí la discusión por la discriminación histórica y la exclusión a la población afro; en un segundo momento se hace una mirada específica a la situación de las mujeres negras en Colombia en el contexto del conflicto armado; posteriormente se hace énfasis en las propuestas de organizaciones de mujeres víctimas alrededor de los procesos de reparación colectiva y, finalmente, se expone las conclusiones. 2. Mirada histórica sobre la población negraLos estudios de las negritudes han sido constituidos y transformados conforme operan, anclados a las condiciones, contextos e historia desde las cuales son configuradas las existencias y experiencias de los afros. Por tanto, los primeros estudios afrodescendientes emergieron de la preocupación por
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 22 (1)- rev.crit.- pp. 23 - 48.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2015.Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.128la ‘invisibilidad’ de los negros en Colombia, como en otras partes del mundo. Con el tiempo, la interacción entre académicos, activistas, Estado e incluso las iglesias, contribuyeron al cambio del significado de la negritud y posterior a ello, sentaron las bases de la hegemonía afro, otorgando así un lugar importante a las comunidades negras y particularmente a las mujeres afrodescendientes víctimas del conflicto armado, por cuanto han sido, como menciona el Banco de la República (2019), quienes han tomado la iniciativa de hacer uso de sus conocimientos ancestrales como una forma de reparación al apelar a sus creencias, sustrato de sus antepasados; el conocimiento heredado de abuelas, madres e hijas, sobre el cuerpo y la sexualidad, feminidad, ha sido enriquecido en la práctica, en primer lugar, por la propia experiencia que es acompañada por las mujeres de la familia quienes, además de transmitir conocimientos sobre los aspectos físicos del cuerpo, la sexualidad, comprenden los procesos sociales y culturales asociados a este aspecto de la vida.La historia de la subordinación de los negros en el mundo deriva de un patrón de poder colonial que emergió del proceso de la globalización capitalista a mediados del siglo XVI con la conquista de las Américas, el comercio esclavista transatlántico y el nacimiento de imperios europeos modernos.…como respuesta a las políticas de dominación, las afro-reparaciones deben estar sustentadas en una política de memoria de la esclavitud, con sus consecuencias y con la relación que dicho pasado tiene con el presente de desigualdad y con posibles futuros de liberación. (Lao-Montes, s.f., p. 131).Quijano (2000) acuñó el término “colonialidad del poder” para explicar el patrón de dominación y explotación:Así, en el capitalismo mundial el trabajo existe actualmente, como hace 500 años, en todas y cada una de sus formas históricamente conocidas (salario, esclavitud, servidumbre, pequeña producción mercantil, reciprocidad), pero todas ellas al servicio del capital y articulándose en torno de su forma salarial. Pero del mismo modo, en cualquiera de los otros ámbitos, la autoridad, el sexo, la subjetividad, están presentes todas las formas históricamente conocidas, bajo la primacía general de sus formas llamadas modernas: el “estado-nación”, “la familia burguesa,” la “racionalidad moderna”. (p. 348).Visto de esta forma, es posible afirmar que la esclavitud de los afrodescendientes tiene su origen en los contextos de la conquista y la colonización promovida y organizada por los europeos entre los siglos XVI y XIX. Según Williams (2011) “la esclavitud no fue un hecho accidental en la historia económica moderna; fue una pieza crucial en los primeros momentos de la formación del capitalismo mundial
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.129y del arranque de la acumulación en Gran Bretaña” (p. 21).No obstante, al tiempo que el trabajo de los esclavos negros fue lo que impulsó -según lo anterior- los procesos de capitalización, industrialización y, por ende, la globalización, fue también un hecho histórico y sistemático de genocidios, abusos, maltrato, violencia, torturas y despojo de las tierras, como privación de la libertad de las poblaciones negras en el mundo, lo cual constituye la obligatoriedad de las sociedades actuales de establecer los mecanismos y las formas de reparación para compensarlos por tales perjuicios. Acto seguido, las guerras y conflictos armados en comunidades negras fueron configurados en uno de los fenómenos más violentos de la historia del mundo hasta hoy, donde los negros han sido en cada uno de ellos, las víctimas, en sus distintas formas. Así, “los retos a los que se enfrentan los afrodescendientes son, en parte, el legado de las vergonzosas prácticas de la esclavitud, la discriminación y la segregación, ejercidas a lo largo de los siglos” (Comisión Internacional de Derechos Humanos, 2019, párr. 2). Tales guerras y conflictos responden en efecto, a un devenir histórico que al paso de los años ha venido transformándose, según los Estados de cada país y continentes, estableciendo normas sociales y legales en torno a la legitimación de la normativa y/o reivindicación de los derechos humanos de las poblaciones afro y el reconocimiento de su etnicidad y multiculturalismo. Cabe aclarar que el fenómeno de la guerra y el conflicto son dos situaciones, en apariencia similares, pero que vale la pena diferenciar, en tanto la primera es entendida desde Clausewitz (s.f.) como “un acto de fuerza para imponer nuestra voluntad al adversario; la guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político; una continuación de la actividad política, una realización de la misma por otros medios” (p. 9). Del Arenal (citado por De Armas, 2016) ve el conflicto como una “situación en que un grupo humano se encuentra en oposición consciente a otros grupos humanos, en razón de que tienen o persiguen objetivos que son o parecen incompatibles” (p. 51).En concordancia, la guerra está ligada a un aspecto político, al tiempo que se ubica en escenarios internacionales, mientras que los conflictos emergen internamente y obedecen a disputas por intereses particulares que van más allá de lo individual, hasta afectar la totalidad de comunidades, poblaciones, familias, pueblos y sociedades. En tal sentido, la población negra en general y sus territorios, tanto en países latinoamericanos como en otras partes del mundo, ha sufrido o es de manera directa o indirecta, víctima de estos escenarios caracterizados por
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 22 (1)- rev.crit.- pp. 23 - 48.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2015.Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.130acciones hostiles, maltrato, exclusión, abuso, estigmatización y desplazamiento, con grandes afectaciones en sus dinámicas y la cotidianidad de sus vidas, como sostienen Grueso y Galindo (2011): La violación del derecho al territorio y las consecuencias expresas en el desplazamiento forzado se traducen en altos impactos negativos para las comunidades negras, por la relación establecida con el territorio como la base de su existencia y de la vida colectiva. (p. 5).Para el caso de los afrodescendientes, con la particularidad de que tales crímenes de guerra y conflicto en lo actual no solo han dejado una herencia de dolor, ruptura y zozobra, sino un desafío en términos de reparación, no repetición de los hechos, donde conviene destacar el lugar de la mujer afrodescendiente en el marco del conflicto y postconflicto, cómo plantean Grueso y Galindo (2011):Entender el papel de la mujer afrocolombiana en la construcción del tejido social y el territorio permite comprender la dimensión del daño y la afectación al sujeto colectivo, cuando las víctimas del conflicto son las mujeres negras de los territorios tradicionales o colectivos. (p. 92).Se trata pues, de reconocer la situación de las mujeres negras en el escenario del conflicto armado y las guerras, como una manera de aportar a la resignificación de las percepciones que se ha entretejido alrededor de las mismas durante décadas; es decir, reivindicar lo que son y lo que ellas quieren llegar a ser, a partir de la creación de estrategias de resistencias, rescate de las creencias ancestrales y de asentar sus territorios en el fortalecimiento de su espiritualidad negra, ecuménica y popular. Más aún: vislumbrar las iniciativas colectivas de reivindicación de los conocimientos que han emergido de ellas, que son origen de sus saberes ancestrales en la consolidación de la afro reparación, como cuando expresan:Reivindicar el conocimiento de nuestros saberes ancestrales, las plantas, las pócimas, los ungüentos que restauran, que sanan, que reparan, que escudriñan poderes ocultos; releer nuestros saberes a nuestra manera, y no a la manera impuesta desde la colonización europea y latina blanca. (García, s.f., p. 4).Se debe agregar, en este punto, el papel trascendental que desempeña la educación en el proceso de la afro reparación de las víctimas del conflicto armado al configurarse en ‘pedagogía reparadora’, entendiendo por ésta, un acto liberador que tiene como finalidad, procurar el bienestar de los sujetos. Por tanto, es necesario valorar el ejercicio de recordar y hacer memoria, como una forma válida de hacer pedagogía y construir conocimiento social en torno a las reparaciones, con la intervención y/o apoyo de entidades institucionales prestas
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.131a contribuir en ello, como lo ha hecho la Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM, citada por la UNESCO, 2016) a partir de su participación e injerencia en la consolidación de modelos educativos a favor de las víctimas del conflicto:En situaciones de conflicto y posconflicto, la ECM puede apoyar la construcción de la nación, la cohesión social y los valores positivos en los niños y adultos. La ECM encarna muchos de los principios de la educación sensible a los conflictos, y puede ser impartida en contextos de conflicto y posconflicto. (p. 17).Con miras a promover la apertura de iniciativas de reparaciones ancestrales para las víctimas de conflictos armados internos afrodescendientes, es urgente reconocer a la educación, como el puente de anclaje hacia la reivindicación de cada una de ellas, en el cumplimiento de sus objetivos y la garantía de la no repetición de los hechos.Hecha esta salvedad, las mujeres afro y las comunidades del continente africano y de Latinoamérica tales como El Salvador, Guatemala, Brasil y Ecuador, por mencionar un ejemplo, aunque en contextos de conflictos particulares, comparten un mismo dolor respecto a la vulneración masiva de los derechos como comunidades afrodescendientes:Los afrodescendientes conforman un grupo heterogéneo con diversas historias, experiencias e identidades. Las circunstancias en las que viven y los problemas a los que se enfrentan difieren entre países y regiones. Alrededor de 200 millones de afrodescendientes viven en las Américas y muchos millones más en los demás continentes. Ya sean descendientes de las víctimas de la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud o migrantes, afrontan una serie de cuestiones intersectoriales de carácter general y mundial que debe resolverse. (Naciones Unidas, s.f., p. 5).Es por ello que la reparación debe estar contemplada desde las acciones transformadoras enmarcadas en los aspectos del territorio, los saberes y conocimientos ancestrales, y las tradiciones, en tanto conforman un conjunto de acervo multicultural con una clara influencia y preponderancia para las víctimas. Adicional a ello, son esas creencias particulares sobre el cuerpo, la sexualidad, la feminidad y la naturaleza las que son erigidas en aspectos que para las mujeres víctimas afrodescendientes, son fundamentales para la afro reparación en cuanto adquieren un significado propio de su cultura. En palabras de Simarra y Marrugo (2016): Los saberes que cimientan una visión del ser colectivo e individual de las comunidades afro, los significados y simbologías que se teje, recrea y difunde, los referentes de identidad que se construye, deben ser comprendidos en el marco de la cultura para poder establecer sus verdaderos significados. (p. 69).
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 22 (1)- rev.crit.- pp. 23 - 48.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2015.Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.132En este orden de ideas, es posible hablar en términos de la ‘reparación ancestral’, ya que la cultura ancestral afro evoca nuevas formas de conocimiento para sanar, liberar y sentar un precedente frente a una realidad aun existente como las violaciones en mujeres afro en el escenario del conflicto armado interno colombiano. Concebir pues la ancestralidad afrodescendiente, no solo debe enfatizar los aspectos de las costumbres y creencias, sino constituir todo un pensamiento colectivo característico de los pueblos afro, su gente y su historia. Simarra y Marrugo (2016) también sostienen que “el conocimiento elaborado en el contexto sociocultural afro se enmarca en las epistemes otras que [son construidas] como formas de conocimiento, que se sitúan histórica y corporalmente en el territorio afrodescendiente” (p. 69). Como resultado de esto surge la producción de los diálogos de saberes ancestrales en las víctimas afrodescendientes, de los cuales se puede decir, constituyen una ‘reparación ancestral’ a partir de su cultura, por medio de la cual perpetúan y desarrollan su conocimiento de vida. En definitiva, la sabiduría ancestral de las poblaciones afro del mundo adquiere una denominación reparadora y curativa en tanto se contextualiza, posee historia y se encuentra apoyada, como explican Simarra y Marrugo (2016), “en la memoria colectiva, histórica y ancestral” (p. 70) de sus pueblos. Por ello, la apuesta de todo proyecto abocado a la reparación de las víctimas afrodescendientes debe exhortar a la comunidad a continuar indagando en ese patrimonio de conocimientos, para ponerlos a disposición de ellos mismos y de las sociedades del mundo. 3. Situación de las mujeres negras en el conflicto interno colombianoHistóricamente, las comunidades afrocolombianas han sido víctimas por razón de discriminación racional y despojo de sus tierras; al respecto, Martínez (2007), alude:Los afrodescendientes, en su condición de víctimas históricas de la discriminación racial y del actual conflicto armado, coinciden en que hay diversas maneras de concebir los procedimientos para establecer la verdad de los crímenes y sus autores y el modo de resarcir a las víctimas y a la sociedad del daño causado. (p. 423).En el caso de estas comunidades, la exclusión se ha hecho tangible: …en la invisibilización de los saberes tradicionales, la negación del legado histórico y cultural, la persistencia de estereotipos de discriminación y marginación, la pérdida de territorios ancestrales, la imposición de modelos de desarrollo en detrimento de sus economías de autosubsistencia y pancoger, entre otros. (República de Colombia, Ministerio del Interior, s.f., p. 4).
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.133Por otra parte, se puede decir que:Las comunidades negras y afrocolombianas se enfrentan a diversas problemáticas que las afectan, ya sea en su territorio propio, o en ciudades intermedias/grandes, urbes a las cuales se desplazan. En el primer caso, se observa un limitado acceso a modelos de desarrollo sostenible, condiciones de extrema pobreza, pérdida del territorio por ocasión del conflicto armado, crecimiento de mercados ilícitos como el tráfico de estupefacientes, la minería, y la expansión de mega cultivos, entre otros. (República de Colombia, Ministerio del Interior, s.f., p. 10).En el segundo caso se puede observar la perseverancia de la discriminación racial y la marginación para acceder “en condiciones de igualdad a las oportunidades educativas, la salud, la vivienda, los servicios públicos y los mercados laborales” (De Roux, citado por República de Colombia, Ministerio del Interior, s.f., p. 10).La violencia hacia las comunidades negras tiene una carga histórica que se suma a las afectaciones dadas en el marco del conflicto armado. De acuerdo con la Unidad para la Atención y Reparación Integral de Víctimas (UARIV, 2017), 837.057 víctimas incluidas en el Registro Único de la entidad se autorreconocen como miembros de comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, lo cual implica que más del 10 % de las víctimas del conflicto pertenecen a este grupo poblacional, donde el 52,3 % corresponde a mujeres y el 47,1 % a hombres.De igual manera, la UARIV (2018) sostiene que “actualmente, los departamentos con mayor ocurrencia de hechos victimizantes a esta población son Valle del Cauca con 167.794; Nariño con 111.397; Antioquia con 92.472; Chocó con 92.119 y Bolívar con 44.987” (párr. 7). Y cita a Yagarí, directora de Asuntos Étnicos de la Unidad para las Víctimas, quien expresa:Que los hechos victimizantes a esta población hayan ocurrido en estos departamentos no es coincidencia. Desde la entidad hacemos grandes esfuerzos para atender las emergencias que se generan dentro de los territorios colectivos y apostamos a que la gente permanezca dentro de sus territorios, ya que como ellos mismos lo relatan dentro de los diferentes espacios, el desplazamiento está generando una honda herida en su identidad cultural. (párr. 7).Es alto el índice de mujeres negras que en el marco del conflicto armado en Colombia se han visto sometidas a afectaciones a nivel emocional y moral, a su integridad física, a su configuración política y sociocultural, sumadas a las constantes amenazas en escenarios en donde ellas, a causa de su liderazgo por pertenecer a organizaciones sociales y ser defensoras de derechos humanos,
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 22 (1)- rev.crit.- pp. 23 - 48.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2015.Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.134se ven expuestas a persecución y asesinato por actores armados, causando entre otras cosas, despojo del patrimonio, discriminación al ser miembros de pueblos tradicionales y, finalmente, se convierten en objetos vulnerables frente a su integralidad.Conocer el conflicto armado colombiano, desde la perspectiva de las mujeres, es la apertura a un mundo de posibilidades que devienen de la lucha histórica para nombrar y visibilizar las experiencias de dominación y violencia contra los cuerpos y la vida de las mujeres (Jiménez y Ferrando, 2018, párr. 13). Dentro de estas cifras, es importante resaltar que, según lo reportado por el Registro Único de Víctimas (RUV): al 1 de noviembre del 2016, se registran 17.285 personas víctimas por delitos contra la libertad y la integridad sexual, de las cuales 15.515 son mujeres y 1.314 son hombres, 108 personas pertenecen al grupo poblacional LGBTI2 y 348 no informan. Del total de mujeres víctimas de violencia sexual, el 12% son negras o afrocolombianas y el 2% indígenas. El 70% de ellas son adultas entre los 29 a 60 años, el 21% jóvenes de 18 a 28 años, el 3% son adolescentes y jóvenes de 12 a 17 años, el 3% adultas mayores de 61 años y el 1% niñas entre los 6 y 11 años. (Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas Colombia y Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, s.f., p. 9). En departamentos como el Chocó, este tipo de violencia hacia las mujeres ha actuado con sistematicidad, durante los años de dominio del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC); sus integrantes cometieron decenas de ataques sexuales que constituyen crímenes de guerra, con un agravante: el componente discriminatorio y racial (Verdad Abierta, 2017):La violencia sexual tenía como objetivo específico a las mujeres negras, y lo fueron no sólo por su género, sino particularmente por su raza. No fue una forma de represalia o castigo a las mujeres del enemigo, como suele suceder en los conflictos armados, sino que tenía sus raíces en la historia de discriminación, servidumbre y esclavitud a que han estado sometidos los hombres y mujeres de las comunidades negras. (párr. 1). A la anterior conclusión: llegó la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín al evaluar los vejámenes, ultrajes, ataques sexuales, casos de servidumbre sexual y tratos degradantes que los miembros del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) perpetraron contra las mujeres de las comunidades afros asentadas en el sur del departamento de Chocó. (Verdad Abierta, 2017, párr. 3).
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.135Otra de las situaciones que ilustra lo anterior es que en zonas como: …el sur de Chocó, la violencia sexual se incrementó notoriamente desde 1997, año en que ingresaron los primeros paramilitares que sirvieron de base para la conformación del Bloque Pacífico-Héroes del Chocó. Desde entonces, esta práctica criminal comenzó a registrar incrementos, siendo el periodo comprendido entre los años 2000-2004 el pico más alto. (Verdad Abierta, 2017, párr. 8).Cabe anotar que con relación a este delito, no solo actuaron los paramilitares, sino otros grupos al margen de la ley, como sostienen Restrepo y Aponte (2009):La violencia sexual no es un fenómeno nuevo en Colombia. Ha sido una constante en la historia del país y una característica del conflicto, en el que las fuerzas de seguridad y los paramilitares apoyados por el ejército se enfrentan a varios grupos guerrilleros, cada uno de ellos disputándose el control del territorio y los recursos económicos. La violación, utilizada como medio de tortura o como forma de lesionar el ‹honor del enemigo› ha sido habitual. (p. 369).Los testimonios son innumerables y entre ellos mencionan a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según el estudio de Restrepo y Aponte (2009):Desde inicios del año 2007 miembros de las FARC estaban buscando a mi esposo porque él era motorista de una lancha, lo presionaban para que les ayudara. Iban a buscarlo y como no lo encontraron, tres tipos me pegaron, me insultaron, destruyeron mi hogar y sin piedad abusaron de mí. Mientras uno me agarraba, otro me tapaba la boca para que yo no gritara mientras el otro me violaba gritándome que tenía que disfrutarlo para que no me mataran […] lo peor de todo es que aún tengo una enfermedad de transmisión sexual. (p. 371).En Colombia, el reconocimiento de la violencia sexual contra las mujeres, sus efectos en la vida y la lucha por la garantía de los derechos ha sido una constante exigencia del movimiento de mujeres, agrupadas en iniciativas como la Ruta Pacífica de las Mujeres (2013), que ha identificado los obstáculos en el acceso a la justicia, de cara a la revictimización en los procesos de atención y la impunidad, buscando incidir en escenarios de participación política y sanción de leyes para su protección y en la construcción de estrategias alternativas de acompañamiento psicosocial a nivel individual y colectivo, reflejando la complejidad de sus experiencias, en las que el sufrimiento, el dolor, la impotencia se instalan; sin embargo, ellas también imponen su fortaleza y su capacidad para afrontar estas situaciones, con el objetivo de atravesar hacia nuevas raíces:En el relato del tránsito del quebranto a un nuevo enraizamiento en la vida, se detecta que el valor de la vida es central para las mujeres. Emergen múltiples iniciativas para reconstruir la vida personal, casi siempre asociada a la vida de la familia. Más de seis
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 22 (1)- rev.crit.- pp. 23 - 48.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2015.Revista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.136de cada diez mujeres entrevistadas optaron por centrarse en su familia (65%) como forma de hacer frente al impacto de los hechos. Y en muchos casos se convirtieron en el principal sostenimiento económico y afectivo de la misma. Esta decisión profunda de preservar la vida seguramente explica su capacidad, su fortaleza para reconstruir una y otra vez, desde las cenizas, todo lo que ha sido destruido en este conflicto: la casa para habitar, las relaciones y los afectos, las fuentes de subsistencia, los medios básicos de protección, las formas organizativas, etc. (Ruta Pacífica de las Mujeres, 2013, p. 27).En medio de la complejidad del conflicto armado colombiano, el uso de la violencia, que se sintetiza como una muestra de dominación sobre las mujeres, también tiene matices sobre el liderazgo de ellas, que responde a dinámicas del conflicto en cada territorio, donde ellas optan por desarrollar y promover organizaciones sociales en territorios en disputa o zonas con presencia de actores armados ilegales como las guerrillas y los grupos armados. La existencia de riquezas naturales o el asentamiento de economías desreguladas de alto flujo de capital aumentan el interés de los actores armados por el control de la población, y para ello recurren a la violencia contra toda forma de organización social (Defensoría del Pueblo Colombia, 2014a).Tabla 1. Reportes de amenaza de mujeres por grupo étnico (Antes de 1985, hasta julio de 2014)Etnia Mujer Hombre Ninguna 78.856 73.402 Negra - Afrocolombiana 9.312 7.992 Indígena 831 858 Gitana ROM 90 63 Raizal 74 60 No denido 23 34 Palenquera 21 24 Fuente: UARIV (2014, Registro Único de Víctimas, citado por Defensoría del Pueblo, 2014b, p. 69).La Tabla 1 hace alusión al alto número de mujeres afrocolombianas que sufren por su ejercicio de liderazgo, situaciones que van a la par con otras afectaciones como el desplazamiento; “según el RUV, la guerra en Colombia deja 4’151.416 mujeres víctimas; de ellas, 413.677 son afrodescendientes, distribuidas así: 408.991 afrocolombianas; 786 palenqueras y, 3.900 raizales (del archipiélago de San Andrés y Providencia)” (UARIV, 2017, párr. 2).
Reexiones teóricas a partir de contribuciones de organizaciones de mujeres negras víctimas sobrevivientes a los procesos de reparación colectiva en ColombiaAlba Lucía Cruz Castillo, Diana BaracaldoRevista Criterios- 25 (2)- rev.crit.- pp. 125-151.ISSN: 0121-8670, ISSN Electrónico: 2256-1161, Universidad Mariana, San Juan de Pasto, Nariño, Colombia, 2019.137Las anteriores cifras dejan ver que en el caso de las mujeres hay interseccionalidad de factores que hacen que la violencia tenga mayores repercusiones en el proyecto de vida personal, social y comunitaria de estas. Según Santibañez (2018), la categoría de interseccionalidad es originalmente abordada por Patricia Collins a finales del siglo XX, quien hace el nexo histórico y cultural que los conceptos sexo, género y raza presentarían desde la óptica de los estudios del feminismo negro; posteriormente: El concepto de interseccionalidad lo introduce Kimberlé Crenshaw en la Conferencia Mundial contra el Racismo en Sudáfrica en 2001, [quien] consideró que había categorías como la raza y el género que interseccionaban e influían en la vida de las personas. Para ella, el racismo no tenía los mismos efectos sobre los hombres que sobre las mujeres negras y tampoco éstas vivían las consecuencias del sexismo de igual forma que las mujeres blancas. Partía de una estructura primaria donde interseccionaban aparte de la raza y el género, la clase social, a la que se añadía otras desigualdades como la condición de mujeres inmigrantes. Para Crenshaw no se trataba de una suma de desigualdades, sino que cada una de éstas interseccionaba de forma diferente en cada situación personal y grupo social, mostrando estructuras de poder existentes en el seno de la sociedad. (Expósito, 2012, p. 210).Los aportes de las corrientes de pensamiento feminista han sido útiles para analizar el caso de las mujeres colombianas en el marco del conflicto. Andrade, Alvis, Jiménez, Redondo y Rodríguez (2017) realizaron la siguiente ilustración, donde visualizan estas relaciones y manifiestan que estas convergencias de categorías se dan en torno al género, la etnia y la condición; y la llaman ‘triple vulnerabilidad’:Figura 1. Relación entre vulnerabilidades en la mujer desplazada. Fuente: Andrade et al. (2017, p. 65).Los daños y afectaciones que ha causado el conflicto tiene diversos matices: por género, generación, edad y etnia; la relación y lectura del daño puede hacerse desde múltiples categorías que entre ellas se cruzan, asunto que particulariza